
El marginal. D10s. Un día aparecieron y nunca más se irán. Subía bultos y bolsas con una mano, a ratos hablaba en un idioma extraño, más seguía siendo el mismo. Una psicóloga totalmente inestable. Un padre orgulloso de la furia y pasión de su hija. Los ves, están tan contentos en los afiches nuevos de algún celular. Retazos de otros, remiendos. Ni idea chabón. Tristeza y desazón. Imagino que pienso. Pienso que razono. Razono una mierda. Los oí, lo juro, jugaban con las palabras. Lunático y febril, como Fando. Trágico y vejado, como Lis. Para agarrar perspectiva hay que alejarse. Los violines desafinan como perros. Perreo gatuno al ritmo reggeaton en los garitos. Como Tomás, grave y predestinado. Como Tonino, ronco y bronco. Como Belano, errante y cabezón. Como Marlene, fatal y cazallera. Como E.Ellis, cínico y locuaz. ¿Y ahora qué?