
Fascismo enlatado. Fascismo preparado. Guerras, recibos, bombas, hipotecas, desigualdad, productos, injusticias, publicidad, represión, televisión, fronteras. Mierda y más mierda. Sudor y más sudor. Agua fría para las mentes calenturientas. Becarias para los jefes. Becarios para las jefas. Carnaza para el amo. Llorando a un Dios fascista. Llorando al jefe que no conocieron. Siempre serviles al gran poder. Hipotecas que pagar y la mierda de siempre. Sonrisas por aquí, amabilidad por allá, fastidio permanente. Amargura en el fumadero, sonrisas en la sala de reuniones. Puñales, puñales, puñales. Todos con la espalda sangrando. Todos inocentes y todos culpables. Alcohólicos, drogadictos, putos y putas. Que nadie se mueva de su silla, peligra el chiringuito vitalicio. Living la empresa moderna. Y las almas decentes ahí, olvidadas, calladas, resignadas, angustiadas. Las Luces de la Biblia de neón lo dejaron ciego. Dos tiros. Navegando por la orilla de la forma y la del contenido.