F. no está contento. Su proyecto, que a ojos de otros es perfecto, él no lo acaba de ver claro. Hace tiempo que lo anda redefiniendo. Pero no acaba de encontrar la salida. Tal vez algunos fichajes... Mientras, el hombre de los pingüinos anda metido de lleno en sus tribulaciones. Hecharse a la espalda las españas no es poca cosa y menos si uno quiere traspasar a la historia de su oficio. Quién sabe qué. Quién lo quiere saber.