
#107
Lo leía todo pero no entendía nada.
Aquel día nos reímos tanto que nos queríamos morir. La tarde que garzoneamos por la parte alta de Barcelona, con nuestras ropas malolientes, los pelos grasientos y la risa floja. Fotografiando relojes de cocina, diseñando absurdos, haciendo incursiones en aulas informáticas de universidades ajenas, comiendo de neveras vacías, abandonando por unas horas el Poble Sec, las Ramblas, Escudellers i el Gótic, la zona Parda que tanto nos gusta y que tanto apatrullamos las noches del verano pasado.