Gitaneo gordo en el este de Berlin DF. Ellos estan como casi siempre. Insultos, empujones, recriminaciones. Pero también besos y miradas complices. En esta ciudad parece que el reloj del tiempo hace años que se paró. Edificios dantescos que son esqueletos de ballena en un mar de cemento. La gente no habla en el u-bhan, el silencio es el amo. Comes por 2 euros comida china. El mundo será amarillo o no será. Trapicheas un poco de grifa con cinco turcos en el parque. El mundo seguirá siendo adulterado por substancias enajenantes. Y todo esto mientras compruebas que el MAC es todo un mundo por descubrir. Ahora iremos a un boliche ubicado en el 13 piso de un edificio de Alexander Platz. Esta mañana estaba en Manresa, comprando unos candados para la maleta y viendo a la "consellera" Geli poniendo la primera piedra del nuevo CAP de mi barrio. El Safari no es compatible con la tecnologia Blogia.