A veces leo algo nuevo que me golpea en algo viejo que llevaba dentro pero que nunca tuvo ocasión de salir. Me suele entrar un vértigo un poco raro y me olvido de mi nombre, de dónde vivo y de que tengo que hacer en unas horas. Absorto. Al final sacudo la cabeza, como para volver a la realidad y luego me tomo un vaso lleno de agua fría.