Cuando le preguntas a Josep cuales son sus defectos, indefectiblemente contesta lo siguiente:
Silbar nunca se me ha dado bien. Follar tampoco.
Pero a parte de estos dos gajes, Josep es un tipo de lo más artista. Igual te pinta un cuadro muy original que te arregla la lavadora en un periquete. Es muy organizado para todo y ante cualquier problema que se plantea, él, en breves instantes ha dado con la solución que la mayoría hubiera tardado en pensar una eternidad. Es por eso que es muy práctico tenerle cerca cuando la lógica de las cosas se altera y se queda uno medio perdido pensando y ahora qué? Tiene lo que se diría una mente privilegiada, que carbura rápido. Todo el mundo quiere a Josep.