De noche, en la esquina de Gran Vía con Hortaleza, me cruzé ayer con Marlene Dietrich. El diablo es mujer, efectivamente. Le vendí mi alma a cambio de que me regalara su mirada. Mal trueque creo. Porqué se esfumó en un segundo y dudo que nunca más me la vuelva a cruzar. Eso sí, su mirada ya me pertenece. O sea que... ojo cuando me mires.
Autor: Marta
la proxima vegada que vinguis a madrid porta una foto pel benni (es deia aixi, n??) Sort que porta 17 anys buit que si no.....
Fecha: 05/02/2006 00:51.